La transformación digital y el aumento sostenido de las amenazas informáticas han llevado a que la ciberseguridad deje de ser vista como un componente técnico opcional y pase a considerarse un servicio básico dentro de las organizaciones, al mismo nivel que el agua, la electricidad o la conectividad. Así lo expuso la compañía de seguridad digital Fortinet, en declaraciones recogidas por Portafolio, donde se analizó la evolución del riesgo digital en Colombia y la región.
Según el análisis de la compañía, hoy la seguridad digital es un asunto estratégico que involucra no solo a las áreas de TI, sino también a juntas directivas y altos ejecutivos, debido al impacto que puede tener un ataque en la continuidad del negocio, la reputación corporativa y las finanzas empresariales. En la última década, el gasto en seguridad pasó de representar cerca del 1% o 2% del presupuesto tecnológico a porcentajes de doble dígito en algunas organizaciones.
El panorama se vuelve más complejo por la expansión de la tecnología operativa (OT), es decir, los sistemas que controlan procesos industriales, equipos médicos o infraestructuras críticas. La interconexión de estos entornos amplía la superficie de ataque y obliga a las empresas a fortalecer sus estrategias de protección digital.
Además, el avance de la inteligencia artificial ha elevado la sofisticación de amenazas como el phishing y los deepfakes, mientras que factores básicos como la falta de actualización de sistemas siguen siendo causa frecuente de incidentes. Solo en 2024 se registraron decenas de miles de millones de intentos de ataques en el país, reflejando una tendencia creciente frente a años anteriores.
De cara a los próximos años, el sector apunta a fortalecer el talento especializado, expandir soluciones basadas en automatización y ampliar la cobertura de servicios de seguridad digital, con el objetivo de responder a un entorno cada vez más interconectado y vulnerable a amenazas cibernéticas